¿Qué hago mal si no consigo adelgazar?

8-things-you-can-do-with-Avocados

¿Cuál es el motivo −o suma de motivos− que hace que te cueste tanto perder peso? Te ayudamos a revisarlos todos, analizarlos y ver si puedes empezar a hacer pequeños cambios que quizás no habías tenido en cuenta.

Si has empezado diferentes dietas para perder peso sabrás que llega un punto en que no avanzas. Te preguntas si realmente está funcionando y no entiendes por qué te cuesta tanto perder peso. “La compañera de trabajo ha perdido 8 kg, la vecina 20…” ¿Por qué ellas sí y yo no?

Aquí tienes hechos y pequeños errores que te ayudarán a comprender la complejidad que hay tras el hecho de perder peso y que te echarán una mano a la hora de seguir avanzando:

El cuerpo aprende

Cada vez que empiezas una dieta, tu cuerpo, que todavía tiene memoria de cuando éramos neandertales y pasábamos por épocas de hambre, sabe que pasa por una época de escasez y empieza a activar una especie de modo de “ahorro de energía”. Así pues, cuantas más dietas empieces, más “reservará” tu cuerpo y más te costará perder peso. No hagas mil dietas estrictas y rápidas. Haz un cambio de parámetros y una dieta definitiva, que te haga ganar salud, energía y permitirte algunos caprichos.

La edad no perdona

A partir de los 40 nuestro metabolismo baja un 10%; a partir de los 50 (aproximadamente), un 20%; hacia los 60, un 30%. ¿Y eso qué quiere decir? Pues que cuando te acercas a estas edades, si comes lo mismo y tienes el mismo estilo de vida, comenzarás a ganar peso sí o sí. Es decir, cada vez te será más difícil adelgazar, porque tu cuerpo necesita menos, va más lento.

Nos mentimos más de lo que pensamos

“Puede que pique un poco, pero cuando lo reviso con la dietista, no me acuerdo del número total de cositas que como mientras cocino”. Alguien deja comida en el plato, el niño no se acaba la galleta, alguien lleva algo por su cumpleaños en el trabajo o llego a casa y me comería un buey.

La tiroides no ayuda

Si tienes hipotiroidismo o crees que lo tienes (debes analizar las hormonas TSH/T3/T4 en sangre), tu metabolismo es muy lento, y perder peso es duro y difícil, pero con un buen acompañamiento se consigue perfectamente.

Two beautiful young women doing yoga class in nature.

No tengo tiempo para hacer ejercicio

¿Te has parado a pensar que una semana tiene 168 horas? ¿No tienes ni 1 hora? Ni 30 minutos? Sí tienes tiempo, lo que pasa es que seguramente no te motiva, te da pereza o estás priorizando otras cosas. Hacer ejercicio hace que podamos perder peso mucho más fácilmente, sobre todo a partir de los 45 años y en caso de hipotiroidismo. Nos ayuda a quemar las grasas (¿como las quemaremos, si no?) y eliminar toxinas, a producir serotonina (a encontrarnos con más ánimo y hacer subir la libido), a mejorar la circulación, a reducir la retención de líquidos y la celulitis, y a activar la salud intestinal. ¿Necesitas más motivos?

Coge ahora mismo el ordenador o la agenda, si el gimnasio no te entusiasma. Seguro que encuentras donde ir a caminar, o ir a bailar, o hacer yoga o Pilates, o incluso un entrenador personal que se encargue de buscar qué es lo que te puede motivar. Prioriza tu salud, y hazlo ya.

Tomo más energía de la que necesito

Como fruta o yogur de postre, a pesar de haberme quedado muy lleno.

Como en menos de 20 minutos y mi cerebro todavía no ha tenido tiempo de enviar la sensación de saciedad al estómago; por lo tanto, puedo engullir todo lo que mi barriga aguante.

Tomo cereales o pan por la noche y con el poco ejercicio que hago, esta energía se me coloca en las nalgas, como siempre.

Preparo raciones de carne o de pescado de más de 120 g o raciones de hidratos de más de 60 g en crudo.

Estoy en el sofá y caen 2 galletas de los niños.

Ceno fruta y yogur desnatado

No es una buena cena. Aunque nos aporta vitaminas y proteínas, la fruta es un azúcar sencillo, que si estamos en el sofá o vamos a dormir no nos servirá de mucho más que para coger la energía y convertirla en grasa.

El yogur, si es de calidad y lo tomamos puntualmente, no hay ningún problema, pero si es un producto de supermercado, está cargado de aditivos químicos que cargan el hígado y los intestinos.

No voy bien de vientre

Si tengo estreñimiento, estaré constantemente dejando que miles de toxinas estén en contacto durante días con mis paredes intestinales, lo que las hará más débiles, las inflamará y provocará que las toxinas pasen a la corriente sanguínea. Y, eh, las heces también pesan.

Tengo una intolerancia o intestino irritable y me hincho

Si tengo dolores de estómago, lo primero que tengo que hacer es solucionarlo, porque ni podré seguir una dieta para adelgazar sin pasarlo mal, ni me deshincharé nunca.

Tengo retención de líquidos

Pasa lo mismo en este caso. Quizás hay que activar la energía de tu riñón para que los líquidos comiencen a circular mejor, drenar, y que no se acumulen y te sientas hinchada como un globo.

Mi hígado está sobrecargado

Sigue leyendo este artículo en http://www.soycomocomo.es/abc/por-que-no-adelgazo/

Share this post

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies