El ABC de la salud digestiva

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Artículo publicado en SOY COMO COMO/ ETS EL QUE MENGES.

Una de las preocupaciones cotidianas más importantes en nuestros tiempos: entender el porqué de nuestros dolores de estómago, gases, heces blandas, estreñimiento, acidez, ardores …

Hoy te exponemos un resumen de síntomas para que puedas aproximarte más a lo que puede estar pasando en tu sistema digestivo, y cómo avanzar en su tratamiento. Debes saber que si tu sistema digestivo hace tiempo que tiene un tipo de síntomas en concreto, es que seguramente este será tu punto débil, y siempre tendrás una tendencia hacia este tipo de preocupación. Sin embargo, si sabes realmente qué está pasando, poco a poco puedes ir cambiando tus hábitos, y si tienes paciencia, lo haces bien y, sobre todo, gestionas bien tu estrés o ansiedad, mejorarás mucho y evitarás ir a peor.

¿Como son tus heces?

Fuente: Heaton y Lewis en la Universidad de Bristol, 1997

  • Heces ideales: churro de 15 cm aproximadamente, color marrón claro, toda la superficie más o menos igual, que se hunde siempre (tipo 4).
  • Vas al baño día sí día no, tardas más de 2 días en ir de vientre, haces bolitas o conglomerados de bolitas. Son diferentes tipos de estreñimiento: hay que limpiar toxinas con una depuración o una hidroterapia de colon; hidratarse bien; regular la fibra poco a poco y ver si hay que aumentar la microbiota con probióticos o a través de los fermentados y, sobre todo, hay que hacer muchísimo ejercicio físico. Analizar la motilidad/movimiento de nuestros intestinos también será clave para conocer cómo funcionan.
  • Haces heces blandas, rotas, sin forma: exceso de helicobacter pylori, mala absorción.
  • No se hunden, flotan: déficit de bilis o exceso de estrógenos.
  • Alternancia de heces muy blandas/diarreicas con días sin ir al baño: colon irritable o Crohn.
  • Sangre en las heces: almorranas, fisura, colitis, Crohn, diverticulitis, cáncer.
  • Haces heces más blandas o más a menudo cuando tienes la regla: exceso de estrógenos.
  • Tus heces huelen muy mal: fermentación excesiva, es necesaria una limpieza intestinal.

¿Cómo son tus dolores de estómago?

  • Acidez / ardores: falta de ácido en el estómago por intolerancia, exceso de helicobacter pylori, sobrecarga hepática, hernia de hiato (puede ir acompañado de reflujo, empeoramiento cuando te tumbas, carraspera o dificultad respiratoria)…
  • Barriga hinchada: exceso de gases (proliferación bacteriana) o algún tipo de inflamación intestinal.
  • Pinchazos: inflamación y degeneración de la mucosa digestiva, falta de ácido, bilis o enzimas.
  • Náuseas: hígado sobrecargado/virus/inflamación del estómago (gastritis), acompañados de dolor en la boca del estómago.

¿Cómo son tus gases?

  • Más de 10 gases al día o se me acumulan y me duele a los lados, cuando salen me siento aliviado: exceso de bacterias metanógenas.
  • Pedos malolientes: fermentación por proliferación bacteriana o mala absorción.
  • Eructos: bebe agua y come más despacio, evita las bebidas con gas. Si son muchos, controla también el exceso de bacterias y la fermentación.
  • Acompañados de dolor, heces diarreicas o blandas y digestiones lentas: colon irritable.

Otros síntomas:

Halitosis/mal aliento: hígado cargado o exceso de bacterias.

Picores en el ano: gusanos/parásitos intestinales (puedes tener otros síntomas como cansancio/apatía, pérdida de peso, dientes/mandíbulas que crujen, picores o rojeces en la piel, dolores de estómago, gases…

Almorranas: estreñimiento, falta de lubricación-hidratación de las heces, sedentarismo, utilizar pantalones/braguitas/medias demasiado ceñidos.

Ansiedad abismal por el dulce acompañada de manchas blancas en la piel, picores en la boca o en la vagina: candidiasis.

Una intolerancia normalmente va acompañada de síntomas bastante acentuados siempre que tomamos algún alimento en concreto: hinchazón de estómago, dolores estomacales, movimientos intestinales que producen ruidos, heces diarreicas o estreñimiento, náuseas o vómitos, fatiga crónica y dolores crónicos.

Te aconsejamos que lo primero que tienes que hacer ante cualquier sospecha o preocupación es ir a un digestólogo. Coméntale toda la sintomatología que tienes, para que te hagan el máximo de pruebas necesarias hasta diagnosticar qué sucede en tu sistema digestivo (que no te digan que es una cuestión de nervios ¡y se queden tan anchos!). Con los resultados y el diagnóstico acude a un dietista/nutricionista especializado que te ayude a mejorar tu día a día alimentario.

Algunos digestólogos te harán una ecografía, una colonoscopia, una prueba de heces, una analítica de sangre o la prueba del aire aspirado…

Hay que ver a veces si hay intolerancia, si hay un exceso de helicobacter pylori, si hay una hernia, un divertículo, un déficit enzimático o un problema en la vesícula.

Es necesario que observes, sin embargo, si cuando tomas alguno de estos alimentos tienes, ese día o al día siguiente, eczemas, diarreas, barriga hinchada, muchos gases, lengua hinchada, náuseas…:

  • Huevos
  • Frutos secos
  • Leche/yogur/queso (de fuentes animales)
  • Chicle
  • Fruta
  • Gluten (centeno, avena, cuscús, pasta o pan de trigo, bulgur…)

Consejos básicos muy efectivos para cuidar nuestra salud digestiva que todos deberíamos tener en cuenta:

  • Comer despacio, por lo menos 10 minutos por plato. Tienes que notar como masticas y ensalivas. Para entre 1 y 3 veces para dejar bajar los alimentos.
  • Gestionar el estrés y las preocupaciones. Tener tiempo para hacerlo todo y tener tiempo para dedicarte a ti mismo. Grita, canta, baila, haz deporte, muévete: libera de tensión tu hígado.
  • Máximo 1 vasito de agua o infusión de hinojo/anís/comino con las comidas. Nunca después, diluirías demasiado los jugos gástricos.
  • No te tumbes después de las comidas. La siesta debe hacerse estando sentado; o esperarse al menos una hora y media.
  • Escoge productos ecológicos de calidad siempre que puedas.
  • Para cenar, cuidado con los crudos, la cebolla, el ajo, la carne, los embutidos y las legumbres.
  • Un buen consejo para empezar el día ayudando al hígado y los intestinos es tomar zumo de limón natural, un poquito de jengibre y una cucharadita de aceite de oliva en ayunas.
  • Bebe entre 6 y 8 vasos de agua/infusión/caldo al día, separados, y tomándolos poco a poco. Si es necesario, ponte una alarma o Post-its para acordarte.
  • Verduras al día: al menos 2 raciones al día.
  • Controla el exceso de lácteos, azúcares, proteínas animales (revisa con el dietista/nutricionista especializado donde está el límite) y estimulantes.
  • Introduce las semillas en tu vida: lino, sésamo, chía, girasol, calabaza…

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